HAZ UNA REVISIÓN A TU MASCOTA PARA EVITAR ENFERMEDADES

Observar a nuestro compañero es esencial para detectar cualquier síntoma que nos haga pensar que nuestro perro o gato no se encuentra demasiado bien o que podría estar enfermo. Reconocer estas señales es fundamental para cuidar la salud de nuestras mascotas.

La apatía, la tos, los vómitos y la pérdida de apetito suelen ser síntomas comunes en muchas de las enfermedades que afectan a los animales. La mayoría de ellas son fácilmente tratables si se detectan a tiempo pero pueden complicarse causando graves problemas a tu mascota si no reciben atención veterinaria.

La prevención en mascotas es fundamental para poder detectar patologías y enfermedades antes de que aparezcan. Una revisión a nuestro perro anual o un chequeo a nuestro gato es la mejor forma de evitar que nuestros compañeros sufran cualquier problema de salud. También es muy importante tener su calendario de vacunación al día y protegerlos de los parásitos a lo largo del año.

En nuestras clínicas veterinarias de Rubí VetClínic ofrecemos un listado de las enfermedades más comunes que afectan a perros y gatos y que podrían prevenirse con una revisión anual. Conocer qué le ocurre a nuestra mascota y observar sus síntomas es necesario para aportar información detallada a nuestro veterinario.

Enfermedades más comunes en perros

  • Resfriado y tos de las perreras
  • Al igual que las personas, los perros son susceptibles a resfriarse cuando están sometidos a bajas temperaturas. El resfriado en perros es muy fácil de tratar pero si los síntomas persisten es importante acudir al veterinario.

    La traqueobronquitis infecciosa o tos de las perreras es una enfermedad muy contagiosa y la producen diversos virus y bacterias. Es una enfermedad prevenible con una vacuna. Su síntoma más característico es la tos seca e improductiva.

    • Sarna

    La sarna es una enfermedad causada por unos ácaros que se instalan en la piel de las mascotas y la infectan. Suelen contagiarlos las madres y encontrarlos en el pelaje de nuestros perros, en un número reducido, es normal. El problema es cuando el sistema inmunológico falla y el número se descontrola.

    • Parásitos

    Cuando hablamos de parásitos lo hacemos tanto de los externos como de los internos. Los parásitos internos son los que viven dentro del organismo de nuestra mascota. Hablamos de lombrices, gusanos intestinales, gusanos pulmonares, gusanos de corazón... Es fácil prevenirlos administrando periódicamente la pastilla o el jarabe antiparasitario.

    Los parásitos externos son los que se alimentan de nuestra mascota o que viven en su pelo y piel. Estos son las pulgas, las garrapatas y los mosquitos. Son doblemente peligrosos ya que también contagian algunos de los parásitos internos: las pulgas transmiten tenias, las garrapatas la ehrlichiosis o la borreliosis y los mosquitos son los transmisores de la leishmania y la dirofilaria.

    • Leishmania y enfermedades vectoriales

    La leishmania es transmitida por el mosquito flebotomo y es muy peligrosa, ya que no existe un tratamiento efectivo para curarla, por lo que una mascota contagiada se convertirá en un enfermo crónico de por vida. Es importante tomar medidas de prevención (collar, vacunas, jarabe o pipetas específicas) y realizarle el test de la leishmania cada año. Si detectamos fiebre, anemia, adelgazamiento o artritis es necesario acudir de forma urgente a VetClínic, nuestras clínicas veterinarias de Rubí.

    La leishmania solo es una de las muchas enfermedades vectoriales que pueden afectar a nuestra mascota, producidas por una gran variedad de agentes infecciosos (bacterias, virus y parásitos) que se transmiten por medio de insectos que actúan como transmisores. Este tipo de enfermedades son muy importantes porque:

    • La transmisión es impredecible

    • El diagnóstico y control son difíciles

    • Los síntomas son muy diversos y suelen desarrollarse tras un largo período de incubación. Significa que puede llegar a pasar mucho tiempo desde que el animal sufre la picadura hasta que aparecen los primeros síntomas.

    • Los síntomas no son específicos, pueden recordarnos a multitud de otras patologías.

    • Los animales pueden actuar como reservorios, es decir, no padecen la enfermedad pero tienen al agente patógeno en su interior, por lo que pueden actuar como foco de infección para otros animales.

    • Artrosis y displasia de cadera

    La artrosis es la inflamación y degeneración de las articulaciones, principalmente cadera y codo. Suele afectar a perros de edades avanzadas, pero también es frecuente en perros de ciertas razas como el doberman y el pastor alemán.

    La displasia de cadera es hereditaria y comienza a desarrollarse a partir del medio año de edad o en la etapa adulta. Es una enfermedad muy dolorosa que consiste en una malformación en la unión entre el fémur y la pelvis.

    Afecta en gran medida a perros grandes o gigantes (Pastor alemán, Mastín, Husky, Golden retriever, Bóxer...) y el riesgo de padecer este problema aumenta si el animal es obeso o no hace demasiado ejercicio físico.

      1. Enfermedades cardíacas y circulatorias

      Nuestros perros también pueden padecer enfermedades cardíacas, tanto congénitas (de nacimiento) como adquiridas por la edad. Las cardiopatías congénitas no son muy comunes, pero cuando se presentan son de carácter grave y exigen una intervención rigurosa. Pueden nacer con anomalías en los vasos sanguíneos y en las válvulas del corazón, así como la estenosis de la válvula aórtica.

      Las cardiopatías adquiridas suelen aparecer en la etapa adulta o sénior del perro y afectan a las válvulas cardíacas y al miocardio. Las válvulas del corazón se deterioran con la edad, por lo que se hacen menos flexibles, no cierran del todo bien y la sangre se filtra entre las cámaras.

      También es muy común que el músculo cardíaco se debilite, impidiendo contraerse con fuerza y aumentando la presión sanguínea, dilatando las cámaras cardíacas. Esto es lo que se conoce como miocardiopatía dilatada.

      1. Enfermedades tumorales

      La aparición de tumores en nuestros perros es muy común y, aunque no todos desembocan en un cáncer, es importante que estemos atentos a posibles bultos o anomalías en el cuerpo de nuestra mascota.

      Se estima que dos de cada diez perros séniors (mayores de 10 años) padecerá cáncer a lo largo de su vida. Las revisiones periódicas son cruciales para detectar estas enfermedades y ponerle solución a tiempo. Los tipos de cáncer más comunes que presentan nuestros perros son: cáncer de mama o útero, cáncer de piel, cáncer de huesos y linfomas.

      1. Hipotiroidismo canino

      Los perros también son muy propensos a padecer esta enfermedad y afecta a todo su organismo. Los perros enfermos pueden presentar sobrepeso acentuado y caída del pelo.

      El hipotiroidismo es el resultado de una producción de la hormona tiroidea por debajo de los niveles normales. Nuestro compañero se sentirá más cansado, con más sueño y no tendrá ganas de realizar ejercicio físico.

      El tratamiento es sencillo (aplicarle una pastilla a nuestro perro, una vez al día) pero es necesario hacer revisiones rutinarias para poder detectar la enfermedad y análisis periódicos para controlar sus niveles, ya que nuestro perro tendrá que tomar la medicación durante toda su vida.

        1. Alergias en perros

        Las alergias son reacciones exageradas del sistema inmunitario de nuestro perro. Puede ser provocado por alguna sustancia que se encuentre en el ambiente (el polen de algunas flores, plantas...), por parásitos (pulgas, garrapatas y mosquitos) o por algún componente de su comida. Los síntomas pueden ser el rascado continuo, bajo estado de ánimo y el prurito en algunos casos. 

Enfermedades comunes en gatos

Los gatos son animales asintomáticos, quiere decir que, en muchas ocasiones, cuando muestran síntomas es porque las enfermedades ya están avanzadas. Es muy importante realizar una revisión a tu gato en nuestros centros veterinarios de Rubí para asegurar su salud.

Si detectas que deja de asearse, no come, está apático, no juega, orina fuera del arenero, vomita o ves cualquier otro comportamiento extraño en tu gato, no dudes en hacerle una visita a nuestros veterinarios para que estudien lo que le ocurre a tu peludo. Puede estar sufriendo algunas de estas enfermedades:

  • Leucemia felina

La leucemia es una enfermedad vírica que afecta generalmente a gatos cachorros y jóvenes. Es un tipo de cáncer que se transmite por contacto con fluidos corporales (heridas que sangran, cuando se acicalan unos a otros, cuando comparten arenero y entran en contacto con orina y heces...). Los síntomas de esta enfermedad que puede ser mortal son: falta de apetito, pérdida de peso, apatía, presencia de tumores.

Es una enfermedad muy preocupante por su facilidad a la hora de contagiarse y lo grave de su actuación. Afortunadamente, podemos proteger a nuestro gato mediante la vacunación.

  • Inmunodeficiencia felina

Comúnmente se le conoce como sida felino y está causado por el virus lentivirus. Se contagia a través de los fluidos (sangre, mucosa, leche materna...) y es una enfermedad grave que hace que el gato tenga un sistema inmunitario deprimido. Actualmente el tratamiento no es 100% efectivo en todos los pacientes y un porcentaje de ellos finalmente fallece.

  • Alergias en gatos

La piel de los gatos es muy delicada y sensible a los cambios. Por eso, una de las afecciones más comunes son las dermatitis. Nuestro gato puede sufrir alergia por la acumulación en cortinas, alfombras, cojines, sofás... Por lo que es muy importante tener la casa limpia y ventilada.

  • Enfermedades urinarias

El sistema urinario de los gatos es delicado y puede presentar problemas a medida que los gatos se hacen mayores o sufren de estrés. Los síntomas son: dolor al orinar, ausencia de micción, sed, orinar fuera de la caja de arena o vómitos. Cuando un gato padece estas enfermedades, nuestro veterinario le recetará un tratamiento específico y una dieta especial.

  • Hipertiroidismo felino

El hipertiroidismo es una enfermedad muy común en gatos adultos, ya que uno de cada 10 la sufre. Suele manifestarse en gatos de mayor edad y está causada por un desajuste en la glándula de la tiroides, que hace que genere más hormonas de las necesarias.

Este desajuste hace que nuestro gato tenga más hambre, más sed y esté más "hiperactivo" ya que tienen un metabolismo acelerado. Existe un medicamento para regular la producción de hormonas y poder estabilizar así a nuestro gato, aunque será siempre un enfermo crónico.

  • Insuficiencia renal felina

Esta es una enfermedad muy común en gatos mayores. Los riñones comienzan a fallar a partir de los 7 años y se convierte en una enfermedad crónica. Uno de cada tres gatos mayores de 10 años sufre problemas renales. La insuficiencia renal se da cuando los riñones dejan de funcionar de forma correcta pero nuestro gato no muestra síntoma alguno. Por eso, esta es una de las "enfermedades silenciosas". Por lo que, si notamos que nuestro gato bebe y orina más de lo normal, pierde peso, no tiene apetito, vomita y notamos una debilidad general será obligatoria la visita al veterinario.

Existe un tratamiento para nuestro gato, pero nunca estará curado del todo, por lo que es muy importante que le realicemos una revisión periódica al animal.

Es muy importante realizar revisiones a perros y gatos periódicas para asegurar su salud, mantener su cartilla de vacunación al día, darle un pienso adecuado a su edad y raza y mantener un entorno limpio y adecuado, con comida y agua siempre disponible.

Hazle una revisión a tu mascota en nuestros centros veterinarios de Rubí VetClínic y prevé las enfermedades que pueden amenazar a tu compañero antes de que aparezcan.